Patrocinios, marca, arte, trabajo artístico, vida laboral del artista y creativos.

Patrocinios, marca, arte, trabajo artístico, vida laboral del artista y creativos.

Romper paradigmas y tradiciones es algo increíble.

Patrocinios, marca, arte, trabajo artístico, vida laboral del artista y creativos.

¿Es el arte un trabajo? ¿Cuáles son las condiciones para el desarrollo de este trabajo? El Patrocinio de una marca se caracteriza por cumplir una función primordial en el desarrollo de iniciativas de terceros dentro de una sociedad avanzada. ¿ Qué pasa cuando una marca y un artista colaboran?
Por los valores de la marca

O por el discurso visual del artista.

Este es un texto tanto para artistas como para emprendedores con visión de comercializar su marca registrada y marcas consolidadas.

Una marca que patrocina es aquella que ayuda a convertir en realidad una determinada actividad o, como mínimo, que esa iniciativa se desarrolle en mejores condiciones y con mayor margen de éxito. De este éxito en sus múltiples facetas y de la relevancia que pueda generar ante diferentes grupos de interés se benefician patrocinado y patrocinador. 

Es una lástima que en pleno siglo XXI los propios artistas critiquen a otros creativos por querer monetizar lo que ya hacen, tener la idea de «ser un artista de museo» y no tener modelos capitales paralelos es un GRAN ERROR ¿Qué significa la profesionalización en las artes visuales?

La razón de que una y otra vez vuelvan a surgir las preguntas sobre el arte como trabajo y las condiciones laborales de los artistas, se debe a que hay algo en la práctica que se mantiene como un equívoco.

¿Cuánta gente conoces que colecciona arte?

¿Tú compras arte o pagas por libros, por música y películas?

O ¿Eres de los que busca todo gratuito?.

El cambio de paradigma respecto a la práctica, desplazando al artista del lugar de genio con algún tipo de don y diferente al resto de los ciudadanos hacia una zona menos romántica, en la cual los porcentajes obvios de cuántos artistas realmente logran vivir de su trabajo, hacen pensar en la necesidad de un cambio urgente para el sistema, sobre todo en la manera en que llegan los fondos para los artistas visuales. Venta de obras, programas de premiación como los salones, becas y fondos en cuenta gotas o demasiado tardíos, se ven anacrónicos.

¿No deberían cobrar los artistas por llenar de contenidos, obras y textos, las instituciones? Los detractores de analizar estos cambios suelen hacer una pregunta:

¿Por qué el estado tendría que pagar para financiar el arte?

Obviamente los países que han impulsado leyes para los trabajadores culturales y programas para la financiación de las artes visuales han encontrado resultados que se multiplican en cientos de ventajas, desde mejor calidad de vida de la población, bajas en índices de violencia, fomento para el turismo, profesionales más creativos por su educación en contacto con las artes contemporáneas y sus reflexiones; Pero no es el punto que me interesa tratar en esta oportunidad; el eje es que cuando se realiza una muestra, las personas que trabajan en un museo cobran por su trabajo.

Las horas de productores, diseñadores, enmarcadores, montajistas, electricistas, sonidistas, iluminadores, fletes que transportan las obras, de imprenteros de catálogos y tarjetas, son pagadas.

Sólo el artista no cobra por aportar el contenido.

Y aquí el punto se divide en pensar que el capital simbólico que el artista acumula en la participación en dicha exposición sería suficiente para cubrir su pago, supuesto capital simbólico que le permitirá luego vender su producción a un precio más elevado, una especie de publicidad encubierta de un producto.

¿Por qué no aliarse con empresas, instituciones, marcas y agregar alto valor?

La «Presencia de Marca» y la transcendencia de otras actividades de marca

La “Presencia de Marca” es una actividad menor, complementaria a los Patrocinios y al Mecenazgo, cuando las marcas apoyan una determinada actividad con un presupuesto más bajo, una presencia y un nivel de explotación menor y unas exigencias contractuales moderadas. Esto no quiere decir que su función no sea meritoria y que esas marcas no puedan obtener un retorno de su inversión muy jugoso. Simplemente, su presencia y huella de marca no es dominante y es muy posible que se combine con otras. Una magnífica explotación de este modelo fue el de La Mutua en sus primeros años en la F-1.

Complementario a todo lo anterior y, quizás, en un plano superior está la actividad de determinadas marcas que practicando el patrocinio, en especial el deportivo y musical, se convierten también en el alma misma de un evento o de una iniciativa dotándola de contenido, valor y atractivo. En este caso debo destacar con mucha diferencia la magnífica gestión de  marca Red Bull o de Coca-Cola en todo el planeta. Marcas que no son patrocinadores, se convierten en el evento mismo.

Dejando el Branded Content y otras potenciales prácticas derivadas de estas actividades citadas para posterior ocasión, me gustaría concentrarme en el factor crucial que debe considerarse al afrontar en especial el Patrocinio como instrumento de comunicación: el retorno de la inversión. Aspecto muchas veces cuestionado y puesto en entredicho.

Y en esto me gustaría ser extremadamente precisa: no puede existir un retorno de la inversión medible si el patrocinio no es planificado, seleccionado y llevado a cabo con un alto nivel de profesionalidad. Tanto es así que, desde esta perspectiva y nivel de exigencia, se podría asegurar que un alarmante porcentaje de marcas patrocinadoras no han enfocado esta actividad bajo estrictos parámetros analíticos y de ahí su frustración o, incluso, derroche.

Pero en este punto todo se empieza a complicar por las propias especificidades de la práctica, ¿y si el artista es alguien que trabaja con algo intangible?

¿Le sirve al artista este canje? ¿La espera entre la cantidad de presentaciones gratuitas y el momento de la supuesta recompensa tiene sentido?

Hay personas que simplemente tienen la necesidad de colegiarse, de agregar a exhibiciones, de la falta de conciencia desde lo público y el compromiso con lo privado, del trabajo y la flexibilización laboral, de la pérdida del trabajo, entre diversos enfoques. El siguiente ejercicio es para ti:

¿Eres capaz de sostenerte con tu obra?

¿Eres capaz de dar empleo? ¿A cuántas personas?

¿Trabajas por temporalidades, plasticidad y veracidad?

Creo muy valioso pensarlo desde acá, desde el museo, a decir de A.Fraser:”…mi interés en la site-specificity (especificidad del lugar) viene motivado por esta idea.

Mi compromiso con la crítica institucional parte del hecho de que como artista y escritora las instituciones artísticas y académicas son los lugares donde se sitúa mi actividad…”

No podemos seguir viviendo del estado, de la donación, si no que hay que aprender a conocer los mecanismos de impulso de nuestro trabajo creativo.

Espero que te sirva y analices tus posibilidades.

Vuélvete deseable. Y te dejo consejos claros.

8 principios básicos a tener en cuenta para conseguir un Patrocinio de Marca eficaz y coherente.

Existen algunos principios básicos, no los únicos, que debemos tener en cuenta y valorar meticulosa y objetivamente:

1. La compatibilidad entre la marca patrocinadora y la actividad patrocinada: posicionamiento, valores, personalidad.

2. La adecuación del público objetivo de la marca con el de la actividad patrocinada.

3. El impacto y popularidad. Es decir, el interés general del público y de los medios de comunicación.

4. El potencial de explotación corporativa y/o comercial.

5. La presencia y dominancia de nuestra competencia en la misma actividad u otras similares o superiores en interés y repercusión.

6. La duración del patrocinio e implicaciones presupuestarias.

7. La cobertura o ámbito geográfico donde se desarrolla el patrocinio.

8. El riesgo implícito o explícito que conlleva la actividad, equipos o personas patrocinadas.

Cada uno de los puntos citados merecería, como mínimo, un post específico si no un documento de mayor envergadura. Existen herramientas y metodologías contrastadas que facilitan este proceso.

Y no olvidemos que tras los puntos citados deberemos acometer otros tres imprescindibles:

– Preparación de la actividad.

– Explotación durante.

– Difusión post.

Instrumentos de medición del Patrocinio de marca

Es después de hacer todo este ejercicio, profundo y complejo, cuando podremos decidir qué mecanismos de medición vamos a utilizar. Y los hay de todo tipo y para cumplir múltiples funciones:

– Recordación de marca (awareness).

– Visibilidad.

– Posicionamiento, valores, atributos y personalidad.

– Vinculación con el rendimiento de nuestro producto.

– Agrado/desagrado.

– Ventas.

– Cobertura.

– GRPs, OTS…

O todo a la vez. Lo importante es saber qué, y eso no nos lo da otro proceso que el análisis objetivo y la estrategia con su táctica. Siempre “pre”, “post” ya no tiene solución. Patrocinios, marca, arte, trabajo artístico, vida laboral del artista y creativos.

Conclusión: Patrocinio de marca como generador de beneficio

El Patrocinio es una actividad que, no por su carácter en general vinculado a lo lúdico o al ocio, deja de convertirse en una parte fundamental de la actividad de la empresa-marca-producto.

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